Ya estamos a junio y las cosas han dado algún que otro giro, se han estabilizado y anímicamente estoy mejor. Después de pasar un mes horrible y lo que digo horrible es poco en el que he estado buscando trabajo como loca, me han rechazado por no tener el suficiente nivel de noruego, buscar alojamiento, me salió la peor alergia que alguien puede tener en la cara y acabar la relación con alguien que realmente me gustaba.
Pues bien, hoy puedo decir que no voy a ser una homeless porque mi director de proyecto me alquila la habitación por un precio que es una ganga y estaré sola en casa, encontré un trabajo que no es el de mi vida pero me va a permitir comer y pagar los gastos del mes, mi piel está como nunca incluso ahora más morena de lo que recuerdo haber estado nunca en España. Y en el fondo de mi corazón extraño a esa persona.
La semana pasada cometí el error más grande que fue llamarle pero por supuesto, a las 4 de la mañana no contesta a una borracha. Ayer conocí a un hombre estupendo que estaba de vacaciones y después de hacerme un análisis psicológico completo me acabó diciendo que el amor tarde o temprano llega, me pregunto si me llegará cuando tenga 70 años y tendré que estar "sufriendo" de amor hasta entonces.
Siempre he sido una persona muy reacia al amor, nada cariñosa y totalmente distante de mis parejas pero creo que me estoy haciendo mayor y que cada vez más necesito amor. Y no es esa necesidad de familia e hijos sino el tener a alguien cerca con el que puedes contar y saber que cuando llegues a casa ahí estará para darte un beso y un abrazo.
A él lo dejé ir y sé que nunca va a volver porque mi intuición me dice que ya está ocupando su tiempo con alguien y aunque me duela, sólo fui dos meses en su vida.
Es muy difícil vivir sola en un país tan diferente al tuyo, lejos de tu familia y de tus amigos. Hay días como hoy que necesito tanto alguna cara conocida, estar simplemente con alguien con el que sólo estando el tiempo pasa y la soledad desaparece.