miércoles, 9 de octubre de 2013

Pasito a pasito...

Desde hace un mes no tenía la necesidad de escribir pero hoy me vino la inspiración. ¿Qué cosas me han pasado en estas semanas? Bueno vamos a ver:

Un día paseando por el centro de Barcelona conocí a un dios sueco llamado Jakob (el típico guapísimo sueco, alto, rubio, ojos azules) y el pobrecito estaba perdido así que como "buena alma caritativa" que soy me acerqué al chico y resultó que vivía en la calle de detrás mío... estuvimos hablando un rato, me pidió el teléfono y no volví a saber nada más de él, hasta hoy. Después de dos semanas en las que ya daba por perdido cualquier tipo de contacto con ese Adonis, hoy me ha escrito preguntando si quiero ser su profesora de español (no sé si el cuerpo humano entra en el temario xd).

El trabajo que tengo es muy monótono pero como estoy en constante contacto con extranjeros y catalanes, mi vida social/laboral ha mejorado notablemente. Mis horas de trabajo son muy amenas porque yo me las hago amena: los abuelos me explican sus historias de "ay nena cuando yo tenía ... años", los guiris como no tienen ni idea de qué es el lugar me dan la opción de vomitar lo aprendido en inglés (y que no me hagan demasiadas preguntas que no me salga del guión) y sobretodo promocionarme. Mi lema es "estar en el momento y en el lugar" así que a la mínima de cambio en la conversación les hago un brevísimo resumen de mi CV, quién sabe quizá alguien me sponsoriza y doy el gran salto laboral.

Hacía tiempo que quería hacer un Máster, le daba vueltas y más vueltas buscando la mejor opción, pidiendo opiniones y al final, me he apuntado al que me ha dado la real gana, a ese que todos me desaconsejaban pero es el que más me gusta. La próxima semana lo empiezo y me siento como niña con zapatos nuevos pero de esos rojos y con purpurina como los de Dorothy de "El Mago de OZ", muy molonguis.

Me estoy tomando este tiempo para hacer lo que tenía ganas de hacer y de momento me está yendo muy bien aunque a veces me siento muy sola. La semana pasada me dio un poco de bajón ( coincidió con que estaba ovulando) así que las ganas pudieron más y llamé a quien no tenía que llamar. Fue extraño llamar a la persona que más has querido (o quizá idealizado), escucharla después de tanto tiempo, sentir euforia por compartir segundos de nuevo pero al mismo momento una gran gran tristeza. 

Reconozco que lo extraño pero no sé qué es lo que extraño si nunca tuve nada al 100, la relación nunca ha sido la más ideal que se diga porque los dos somos orgullosos pero me dijo que las cosas estaban bien ya así que le dije "está bien, de acuerdo" y me despedí. No sentí tristeza, no sentí dolor, no sentí que se me partía el alma como antes, he evolucionado, ese amor ha evolucionado y dentro de mí se lo agradecí. 

Los demás días han ido bien (también me vino el periodo) y me di cuenta de que cuando estoy un poco de bajón es cuando lo extraño, quizá no es a él sino al hecho de tener compañía... Después de 8 meses todo es confuso pero a la vez está muy claro, siempre he sido una persona muy complicada pero siento que todos esos nudos que me impedían el camino se van deshaciendo y me voy conociendo más como persona. 

Cuando mantienes tu mente ocupada, lo demás fluye y mi vida va fluyendo por el buen camino. Ojalá dure.

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