sábado, 18 de enero de 2014

Vivir en Noruega

Hace quince días que llegué a Oslo para empezar una nueva etapa en mi vida. Echando la vista atrás puedo sentirme muy orgullosa de conseguir todo lo que estoy consiguiendo y espero que dure esta racha.

La llegada fue estupenda, volé con una nueva compañía que trabaja en Barcelona "Norwegian" y no puedo estar más contenta de la puntualidad pero el único inconveniente es que los azafatos/as eran muy antipáticos y ninguno hablaba español. Los asientos son cómodos, de piel y creo que con un poco más de espacio de lo habitual. Sinceramente no podría confirmarlo al 100% porque soy una chica bajita y siempre quepo en cualquier lado. 

Al llegar a Oslo nos vino a buscar Guillaume (somos dos chicas las que no has cogido), condujo casi una hora hasta casa. Estamos viviendo en una casa sencilla comparándola con las vecinas pero es muy bonita y acogedora y lo mejor es que no pagamos nada, el Gobierno nos paga todas las facturas. Después de dejar las maletas fuimos a dar una pequeña vuelta para conocer los alrededores y ver cuál era el camino hasta la estación de tren ya que teníamos que ir a clase el próximo día.

¿Algo malo que comentar? Sí, desgraciadamente muy malo. Una de las habitaciones era como una película de terror, como si un cerdo lleno de barro se hubiera tirado en la cama y arrastrado por la pared. El olor.... ¡qué decir del olor!  a perro muerto. 

Estuvimos durmiendo unos días en los sofás hasta que nos mandaron un equipo de limpieza y todo quedó impecable, sobretodo la habitación pocilga que me tocó a mí.

El día 7 empezamos el curso intensivo de noruego en la universidad. Como bien dice el nombre, es intensivo así que en casi cuatro horas que tenemos cada día no paramos: fotocopias, ejercicios, listenings, diálogos, redacciones... y cuando piensas que se acaba el martirio, toca irse a casa a hacer miles de ejercicios. Es un poco cansado pero en estos días ya noto que entiendo algo e incluso en las tiendas me atrevo a preguntar precios, hablar en noruego y si no les entiendo, amablemente me hablan en inglés.

En el tiempo libre no es que esté haciendo gran cosa, cuando acabo los deberes del curso tengo que hacer los del Máster, como no sabía el cambio que iba a dar mi vida, me puse a estudiar un máster online... ¡perfecto! 

Todo el mundo cuando les decía que me iba a Noruega me contestaban : "Oh, los chicos son tan guapos". Totalmente de acuerdo, hay chicos que parecen perfectos, con esas caras de ángeles y esos rasgos nórdicos. Suelen tener curiosidad de dónde eres, qué haces e incluso piden el teléfono pero ahí acaba la cosa. Me habían avisado que cuando están fuera del trabajo son muy amables y se interesan por ti pero al día siguiente es "si te visto no me acuerdo" y eso mismo me ha pasado dos veces ya.

El clima es lo peor, hace unos días estuvimos a -19 pero días antes me había comprado (una ganga) un abrigo waterproof, windproof y regulador de la temperatura corporal así que salir a la calle tampoco es un gran problema. De fiesta aún no he salido así que no estoy segura si sobreviría o me quedaría congelada, como estoy tan ocupada con el máster, la fiesta tendrá que esperar un poco.

Además de pagarme el alojamiento, el transporte y la comida me han dado un dinero para viajar y conocer el país, ya tengo mi viaje montado el póximo mes para cumplir un sueño de mi hermana y es ir a Tromso en busca de la aurora boreal. Todo aquel que ha ido se va muy contento de verla pero también somos conscientes de que puede pasar lo contrario y no verla. Crucemos los dedos.

A la espera de mi vikingo xD    


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